La Fuerza Nacional Progresista (FNP) respalda el reciente acuerdo de cooperación entre Estados Unidos y República Dominicana para combatir el Crimen Organizado Transnacional (COT) en el Gran Caribe, calificándolo como oportuno, legal y necesario. El partido afirma que el COT constituye una amenaza directa a la seguridad nacional, con efectos profundos en la política, economía, cultura y demografía dominicana. Señala cifras alarmantes, como más de 300,000 jóvenes dominicanos en condición de adicción.
La FNP sostiene que el acuerdo debería recibir apoyo político mediante resoluciones del Congreso y celebra el cambio de enfoque de la administración del presidente Donald Trump hacia políticas más firmes contra la criminalidad, en contraste con lo que consideran fueron políticas débiles de administraciones anteriores en EE. UU.
El partido contextualiza la situación dentro de lo que denomina la “Primera Guerra Global Híbrida”, advirtiendo que el Gran Caribe vuelve a ser un escenario de disputas entre grandes potencias. Denuncia el rol del régimen de Nicolás Maduro en la expansión del crimen transnacional, la desestabilización regional, alianzas con grupos terroristas, la suplantación de identidades y acciones políticas contra la soberanía dominicana, especialmente relacionadas con la Sentencia 168-13 sobre nacionalidad.
La FNP también recuerda que Maduro bloqueó la misión de seguridad para Haití y plantea que actualmente ese país se ha convertido en el mayor enclave criminal del Caribe, con alto potencial de desestabilización para la República Dominicana.
Finalmente, el partido exige al gobierno dominicano fortalecer todas las fronteras y adoptar medidas urgentes: declarar estado de excepción en la frontera, finalizar el muro con tecnología avanzada, dejar sin efecto el Plan de Contingencia de 2019 y rechazar el rol de República Dominicana como “estado tapón” de la crisis haitiana. Concluye que es imprescindible que Estados Unidos impulse una solución real y profunda para Haití dentro de su propio territorio, para evitar una agresión demográfica y territorial contra la República Dominicana.

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