Hoy es 12 de Julio 2025… Lecciones de la historia y la operación criminal de alta inteligencia contra RD. 
Vicepresidente Pelegrín Castillo Seman.

Hace 101 años, un día como hoy, finalizo la ocupación militar norteamericana de 1916, que duraría 8 años, para dar inicio a la Tercera República. 

Es una fecha importante en la historia nacional,  que no ha sido recordada, exaltada ni aquilatada como corresponde en justicia. Solo el 27 de Febrero de 1844, Día de la Independencia Nacional , y el 16 de Agosto, Día de la Restauración de la República, las superan en trascendencia. La salida de las tropas españolas vencidas por las armas nacionales en 1865 se produjo un 11 de Julio. Tal vez, puede colocarse en el mismo plano del 2 de Mayo de 1868, otra efemérides preterida, día del levantamiento revolucionario contra el plan de Buenaventura Báez de anexar República Dominicana a los Estados Unidos de Norteamérica-tercera gesta de afirmación soberanista del pueblo dominicano-, y quizás, con el 24 de Abril de 1965, que propiamente fue un levantamiento cívico militar contra un gobierno de facto, que en el contexto de la Guerra Fría se resistía a convocar elecciones, y que confiaba mantenerse con apoyo del poder norteamericano. La intervención norteamericana- que estaba planificada desde 1960-, se produjo en forma fulminante porque EEUU necesitaba demostrar con hechos que no aceptaría una nueva Cuba en Las Américas. 

El 12 de Julio del 1924 representa la culminación de un proceso tortuoso y penoso de derrumbe de la soberanía y la autodeterminación nacionales, que propiamente empezó en 1905 con la implantación del Modus Operandi, de intervención financiera, en la primera aplicación del Corolario Rosselvelt de la Doctrina Monroe. Claro que todo ese estado de cosas solo se puede entender a partir de la fragilidad del Estado, y de enorme fardo ruinoso de deudas heredadas de los gobiernos que surgieron tras los derrotas de los proyectos anexionistas de Santana y Báez. Estos a su vez también debieron enfrentar 5 invasiones haitianas durante la primera República, con elevados costos para la economía y el erario nacionales.

Ese final de la ocupación militar estadounidense del 12 de Julio, que a la vez fue un nuevo comienzo-renacimiento maltrecho de la República, se logró como el resultado de múltiples acciones de resistencia valiente, desafiante, heroica, de patriotas dominicanos, contra una fuerza mucho más poderosa y avasalladora. 

Al principio, en forma aislada y reactiva, un puñado de valientes -como Máximo Cabral y Carlos Daniel en la Barranquita, Gregorio Urbano Gilbert en SPM y el Poeta Fabio Fiallo ante la censura de Prensa-, luego con acciones de guerrillas campesinas-como los temidos Gavilleros del Este y sus legendarios jefes Ramón Natera y Vicente Evangelista-, hasta que, finalmente, luego de concluida la Gran Guerra, la primera guerra mundial-cuando se percibe que los norteamericanos quieren quedarse por largo tiempo, como sucedería en Haití-, surgieron los movimientos organizados de mayor alcance y eficacia en el plano local, nacional e internacional, como la Unión Nacional Dominicana y las Juntas Patrióticas. Fue notable también la solidaridad que recibió la causa dominicana en muchas parte de Las Américas, especialmente, en Cuba y Argentina. Aún fuera con ataduras, en forma mediatizada, – que muchos cuestionaron- el Plan Hughes-Peynado concreto finalmente la fórmula de salida de las tropas, la transición política y la restauración de la República. 

Las lecciones de la Historia. 

Esa etapa histórica, contiene muchas lecciones valiosas que poseen gran significación para reflexionar desde el presente acerca de lo que debemos hacer los dominicanos que sentimos por esta patria donde Dios nos colocó , cuando encaramos las pruebas muy complejas y peligrosas de toda la existencia nacional. 

Primera Lección: El Gran Caribe ha sido zona de conflicto entre las grandes potencias, más cuando EEUU surge como potencia continental y mundial. En la guerra híbrida que se libra en el presente por la reconfiguracion del orden internacional, esta claro que la Isla de Santo Domingo constituye un escenario importante de esa actual confrontación. De ahí la importancia de no “hacer política mirándonos al ombligo”, como decía nuestro amigo, Federico Henríquez Gratereaux, ni mucho menos careciendo de una mirada amplia y profunda que solo permite el realismo geopolítico.

Segunda Lección: Cuando los dominicanos nos dividimos o nos dejamos dividir, llamamos a la intervención extranjera. La intervención del 1916 estuvo precedida de la intervención en Haití en 1915, pero ambas acciones se trataron de justificar por el caos que provocaban las sangrientas e incesantes levantamientos y luchas de los caudillos, pero el verdadero lietmotiv fue el temor a la penetración alemana y su poder submarino, como amenaza al flamante Canal Interoceánico de Panamá. 

3)Tercera Lección: Cuando los dominicanos nos unimos la nación prevalece y progresa con seguridad, puede sortear peligros mayores y resistir las presiones, chantajes y manipulaciones de actores foráneos. 

4)Cuarta Lección: Las intervenciones foráneas prolongadas tienen efectos de largo plazo, a veces de siglos. El problema haitiano que enfrentamos en el presente, y “la fórmula insular” de gestionarlo, tienen su origen en esa intervención y ocupación del 16. Solo hay que analizar el informe de Henríquez y Carvajal,  como representante diplomático en Haití, al gobierno de Trujillo en 1931 para confirmarlo.

Los peligros en el horizonte. 

Los riegos de intervención internacional en Haití y República Dominicana, son muy altos en el presente. De hecho la injerencia de las agencias extranjeras y de los organismos internacionales en los organismos de los gobiernos en RD en ocasión de las crisis haitianas, son en el Siglo XXI el equivalente, a los controles de las aduanas y la gestión financiera de los gobiernos, impuestos desde 1905 y 1907 hasta 1947, año en qué se firmó el Tratado Trujillo-Hull.

El potencial de desestabilización de los conflictos del actual entorno global, continental, regional e insular, es mucho mayor que en cualquier otro momento histórico anterior, a la vez que la oportunidad de sacar a la República Dominicana de la trampa mortal en que ha sido colocada, resulta igualmente excepcional…tanto por el factor Trump/Rubio, como por el derrumbe del esquema montado por el imperialismo globalista, pero solo es una ventana de oportunidad que podría cerrarse pronto, pues nadie vendrá a hacer el trabajo que solo corresponde a los dominicanos: en lo inmediato, demostrar mas allá de los discursos, con hechos decisivos, “que no hay ni habrá solución dominicana a los problemas de Haití”.

Y ese reto supremo, existencial, empieza por hacernos cargo de la realidad de que poderes foráneos ejecutan un plan criminal de alta inteligencia y perversidad en Haití. Que su objetivo ultimo, es ejecutar una agresión sofisticada a la integridad territorial y demográfica de la República, enmascarada de “crisis humanitaria”,   y propiciar una intervención internacional “por motivos humanitarios” de la Isla, o por lo menos, en nuestra región fronteriza. Hay un hilo conductor entre la recomendación V del Informe de ONU sobre Haití y el funesto y antinacional Plan de Contingencia de Flujos Masivos de Migrantes del 2019, elaborado por el Instituto Nacional de Migración con apoyos del Departamento de Estado, ACNUR y OIM.

Más concretamente… 

Esa trama criminal fue denunciada el año pasado por el Senador Marco Rubio, actual Secretario de Estado, cuando específicamente señaló que actores de poder dentro de la administración Biden, valiéndose de Amnistía Internacional y compartes, instrumento favorito de desestabilización y ataque del imperialismo globalista- financiada por los Señores Kaos, George y Alexander Soros, y Open Society, más cercanos que nunca a los Clinton-, de ser parte medular de esa conjura maldita. 

Y como si pareciera una novela de Ton Clancy, frente a las misteriosas confederaciones de bandas terroristas haitianas, no podían faltar la última moda de los drones de ataque y sus operadores-veteranos de las FFAA norteamericanas de ascendencia haitianas-, enviados por la Diáspora Haitiana, y entrenados por un Señor de la Guerra Global, Eric Prince,  líder de la empresa china FSG con amplia experiencia en África. No menos estridente y surrealista resultó el reto del líder militar de Uganda, a Jimmy Cherizier y Viv Ansanm, y burlándose “de los fracasos” de las tropas kenianas que vinieron a rescatar a la Sexta Región de África en el Caribe, como denominó Haití el Presidente Ruto….

Lo cierto es que en la presente coyuntura, una desestabilización violenta de toda la Isla de Santo Domingo, con sus dos naciones emblemáticas confrontadas, tendría unos efectos terribles en toda la región y el continente, y tal vez, en el mundo. Un quebradero de cabezas caribeño como ese resulta muy apropiado para proyectar y afirmar una percepción de gran valor en el contexto de la guerra híbrida global que presenciamos: que los EEUU, la mayor superpotencia de la historia, no pueden asegurar su “ patrio trasero”, su “mediterráneo americano” , su “tercera frontera”, y que son, como dijera Mao Zedong un “tigre de papel”. También, sería de gran alivio, por sus efectos de distracción, para los regímenes de izquierda de la región que gobiernan en Venezuela, Cuba, Nicaragua, Colombia y Mexico, que tienen contradicciones crecientes con la administración Trump y sus políticas revisionistas y rupturistas…

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