¿En qué fallan el Presidente Abinader y los Ex Presidentes?
El liderazgo político nacional de mayor relieve está fallando. No demuestran estar conscientes de las exigencias complejas de la coyuntura global , continental, regional, insular y nacional, para la mejor defensa de los intereses permanentes de la República.
Propiamente está en negación, en evasión, frisados… en lo que yo llamo Modo Jet Set, mientras el techo de la República se agrieta. O peor aún, haciendose los suecos y tratando de seguir “vendiendo el camello” del país más estable y seguro para la inversión y el turismo.
En lo que concierne al Presidente Abinader, es más que evidente que abandonó o se replegó, cediendo a presiones foráneas y locales… de todos los planteamientos de política exterior e interior, que le valieran amplio reconocimiento, en relación al mayor peligro existencial de la Nación, la Crisis de Haití Estado Fallido, más en un contexto en que el Gran Caribe vuelve a convertirse en escenario de choque de las superpotencias que luchan por la hegemonía mundial.
El ex Presidente Leonel Fernández, no termina de entender, o lo entiende pero prefiere no darse por enterado-y lo evidenció en su discurso de anoche sobre la crisis venezolana-, que el proyecto globalista que se levantó tras la caída de la URSS y el campo Socialista está en proceso de derrumbe en el marco de la Primera Guerra Global Híbrida; que sus pilares fundamentales: los mercados integrados a escala global, el multilateralismo, el multiculturalismo y el transhumanismo, están fracturados o en caída; y que está reconfigurándose el orden internacional en torno a un equilibrio de poderes de las naciones mayores del mundo, que con el espíritu de los acuerdos de Yalta, están ajustando sus respectivas áreas de influencia. Que los EEUU vuelvan a las Américas, y que construir una nueva etapa de relaciones panamericanas sólo será posible si el liderazgo latinoamericano se desintoxica de los virus ideológicos, y asume sus planteamientos a partir de enfoques de realismo geopolítico.
Además, no termina de asumir que no es posible seguir indiferentes frente a la dolorosa realidad de las dictaduras del continente, con Venezuela y Cuba a la cabeza, junto con sus aliados en EEUU ( Clinton, Obama, Biden ) y los Poderes Tenebrosos de una Economía Global Canalla. Los dominicanos somos los que más conscientes debemos estar, de que estas degradadas relaciones continentales, se han convertido desde hace tiempo en un serio factor de perturbación para la paz y la estabilidad de la región Gran Caribe y Las Américas. Y que esta perturbación puede escalarse a mayores si terminan de convertir la isla de Santo Domingo en un escenario de guerra de naciones, plan criminal sofisticado que está cocinándose por el momento a fuego lento.
En lo que respecta, a Hipólito Mejía y Danilo Medina, no hay nada que decir acerca de sus posiciones actuales, ya que se desconocen: solo hay que recordar que ambos tienen una alta cuota de responsabilidad en el debilitamiento de las instituciones nacionales, y sobre todo, en habernos colocado en la trampa mortal en la que nos encontramos tanto con el esquema de Estado Mercado Insular Binacional, como con el aventajado trato otorgado a China, que viene al Caribe a demostrar que EEUU es un Tigre de Papel, y que ambos ex presidentes, lejos de rectificar esos graves desatinos, siguen empecinados en mantenerlos… creyendo en que están “del lado correcto de la historia”, o quizás por otros motivos inconfesables.
La realidad dura y retadora es que el sistema político, partidario y electoral está viviendo en una fase terminal, y que los dominicanos debemos cambiar con urgencia el modelo de relaciones de poder, propio “de una finca con pasaporte RD”,’ para dar paso a Una verdadera Nueva República de Ciudadanos para Salvar la Nación

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